Quisiera poder gritarle al mundo que te gane. Que logre vengarme por todas esas chicas a las que les quitaste la vida por cumplir cosas que no podías (y nunca vas a poder) cumplir. Quisiera poder mirar el peso en la balanza y decir que no me importa tener uno, dos o tres kilos de más.
Pero sé que sos de esas cosas que no se terminan. Sé que naciste conmigo, y que si no logras matarme vos, te vas a ir conmigo. Sé que te vas a ausentar por días, semanas, meses y quizás hasta años, pero cuando menos lo espere vas a volver a aparecer en el espejo. Sé que nunca me voy a sacar la costumbre de cortarme las uñas del dedo indice para que entre mejor, porque sé que aunque no quiera, vas a volver a pedirme que lo haga...
Y sé que pueden pasar por mi tratamientos, dietas y regímenes, pero vos vas a seguir haciéndome notar que soy gorda y que las gordas no somos felices, que venimos a complacer a las flacas, que la ropa no está hecha para nosotras, que nadie va a saber amarnos porque a decir verdad ¿quién se enamoraría de una gorda?
Sé que estas ahí, que nunca te fuiste. Que sos la cura de todos mis males y que solo queres que sea flaca y linda, queres lo mejor para mi, y que por eso me haces tanto daño.
Sé que nunca me vas a dejar sola.
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