viernes, julio 27
Me cuesta mucho empezar a escribir algo cuando estoy triste. Creo que es porque tengo miedo de no poder expresar con palabras lo que siento, lo que pasa adentro de mi cabeza y de mi cuerpo. Tengo miedo de fallarme hasta en esto...
Te quise sin saber que te quería, ¿raro, no? Te evite todo lo que pude hasta que mis ganas de verte fueron más fuertes. Como todas las semanas me citaste en un lugar y esta vez no pude decirte que no. Estaba tan nerviosa, desde el momento en que me fui a dormir la noche anterior hasta cuando sin darme cuenta me encontre en el lugar donde dijiste que ibas a estar. Cuando estuviste ahí, respirando el mismo aire que yo, sosteniendo mi mano, ese fue el momento en donde me di cuenta que te quería.
Y hasta sentí que vos me querías a mi.
Me hiciste pasar un día hermoso. Uno de los mejores de mi vida. Me diste tantos besos que no puedo recordar todos, recuerdo solo los que terminaban en una sonrisa, en un "te amo", en un "quiero estar con vos"
Volví a mi casa pensando que la recompenza de todos mis males eras vos. No podia parar de pensarte ni de extrañarte. Quería estar con vos todo el tiempo.
Creo que esa fue la primera vez en la que no sentí que algo iba a terminar mal.
Pero me equivoque.
Te quiero porque fuiste la única persona que pudo lograr hacerme sentir querida, aunque ahora sé que no era así.
No tengo nada más para decirte, que seas feliz con tu novia. Yo voy a tratar de serlo sin vos.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario